La presión emocional que está trayendo a las familias hispanas el tema de las deudas y las finanzas está haciendo un impacto devastador en el núcleo familiar.

Como dijimos anteriormente, en Estados Unidos las deudas en tarjetas de crédito se han cuadruplicado desde 1986 y representan la causa principal de 90% de las quiebras que se declaran en el país. El año pasado hubo más de un millón de quiebras personales, la tasa más alta de la historia en la nación. En enero de 1997, 25% de los dueños de tarjetas de crédito ¡Todavía estaban pagando las deudas contraídas en la navidad de 1995!

Lamentablemente, los que sufren las primeras consecuencias de estas tendencias hacia el endeudamiento no son los políticos ni los empresarios, son los consejeros familiares, los pastores, la familia. Noventa por ciento de las parejas que se divorcian apuntan al aspecto financiero como uno de los más importantes en el desarrollo del conflicto.DINERO

A pesar de la frustración personal con la problemática de las deudas, debo admitir que el pedir prestado no es un pecado. Al contrario. El capítulo 15 del libro de Deuteronomio nos muestra como en una economía creada por Dios mismo, el pedir prestado se permitía, pero al mismo tiempo se regulaba.

Si se me permite, me gustaría hacer un estudio interesante en la tradición judeocristiana (también paralelas a otras tradiciones religiosas) donde os daremos cuenta de que los problemas de préstamo y deudas no son típicos del siglo veintiuno. Hace más de tres mil años que existen buenos consejos sobre cómo manejar las deudas. Lo que pasa es que la gente es un poco lenta en entender…

Aquí pues hay algunos principios importantes para tener en cuenta al momento de decidir pedir prestado:

El pedir prestado, a través del tiempo y las culturas, siempre se asocia con una idea negativa y no recomendable.

En el pentateuco, por ejemplo, Dios le dice al pueblo de Israel que si obedecen sus mandamientos, las cosas les irán bien entre ellas: prestaras a muchas naciones, y tu no pedirás prestado. Pero si desobedecen las cosas les irán mal y el extranjero te prestara a ti y tu no le prestaras a él.

Obviamente, no se les prwq-money-womanohíbe pedir prestado, pero se presenta como algo indeseable y que uno debería hacer solo en casos extremos, no como en nuestros días, que el crédito se ha convertido en un integrante más de nuestra planificación financiera.

El sabio Salomón solía citar un proverbio  que dice: el rico se enseñorea de los pobres, y el que toma prestado es siervo del que presta. Y si no lo cree deje de pagar su hipoteca y ¡después me cuanta quien es el verdadero de su casa!

EL PEDRI PRESTEADO DEBE SER UN COMPROMISO A CORTO PLAZO

Cuando Dios era ministro de Economía de Israel, las deudas no duraban más de siete años. Al final de ese periodo se debían perdonar. Probamente uno se podría imaginar las precauciones que se tomaba el prestamista para asegurarse que el deudor estaba en condiciones de pagarle.

No es así con los bancos hoy en día. Muchos bancos y compañías de crédito (especialmente Estados Unidos y Puerto Rico) están prestando dinero a gente que jamás debería recibir un préstamo. El año pasado los norteamericanos recibieron en sus hogares ¡más de dos mil millones de ofertas de tarjetas de crédito!

Los prestamistas están flexibilizando las reglas para prestar dinero porque yo creo que el negocio de ellos es tener a la gente pagando intereses y no pagando sus deudas. Por eso la gente hoy en día se está endeudando por muchos más de siete años. En el Japón, por ejemplo, ahora las hipotecas se hacen hasta por ¡dos generaciones!

Nosotros, pues, deberíamos tratar de pagar nuestras deudas lo mas entes posible.

Y la próxima semana seguiremos con el tema:

LO QUE SE PIDE PRESTADO SE DEBE DEVOLVER.

Bendiciones.

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