William James escribió: “El mayor descubrimiento de nuestra generación es que los seres humanos pueden alterar sus vidas, alterando sus actitudes de la mente. Así  como piensa, así será. Esto realmente fue un descubrimiento porque, en siglos anredaccion-creativateriores, otra generación escucho una verdad similar del rey Salomón, el más sabio y poderoso hombre de sus días, quien esencialmente dijo: “De la manera que un hombre piensa en su propósito, así es el. Lo que una persona piensa en su propósito es lo que esencialmente  hará en sus acciones. Sin embargo, el reto está en conocer como cambiar la actitud. Si la transformación de la actitud fuera simple, entonces muchos de nosotros podríamos haber cambiado cualquier cantidad de veces durante toda la vida.

La mayoría de nosotros no somos líderes hoy porque en nuestros corazones, no creemos que lo que seamos. De mi considerable experiencia para adiestrar las personas sobre el liderazgo, he encontrado que, lo que con frecuencia falta es un sentido inherente del espíritu del liderazgo que está dentro de ellos. Lo que pensamos y como pensamos sobre nuestro propósito en el mundo es la base de nuestras actitudes y acciones, hacia otros y hacia  nosotros mismos.

Su futuro y habescuela-de-motivacion-y-liderazgo-personalilidad del éxito no están atados a lo que otros piensan  de usted. Están atados a lo que usted piensa de usted mismo. El origen de su actitud está en su determinación mental y sus pensamientos. Eso es lo que realmente es el espíritu de liderazgo.

EL LIDERAZGO DEL ESPIRITU Y EL ESPIRITU DE LIDERAZGO

He hecho una distinción entre el liderazgo del espíritu y el espíritu de liderazgo para que usted pueda entender mejor su potencial de liderazgo y la actitud que va unida a ello. No fue dado el liderazgo del espíritu cuando fuimos creados. Nuestro potencial de liderazgo sigue intacto, pero hemos perdido el espíritu de liderazgo o sea, la conciencia de nuestro ser, el haber sido hechos a imagen de nuestro Creador  así también las actitudes que acompañan ese conocimiento, que son los fundamentos del verdadero liderazgo.

Todavía tenemos la materia prima del potencial de liderazgo, pero la mayoría de nosotros no tenemos el deseo, valoro la voluntad de usarla para lo que fue hecha. Es como plantar en un campo fértil pero sin tener lluvia para que germine la semilla. O es como tener un Rolls – Royce pero no tener gasolina para echarlo a andar. Usted posee algo con la promesa poderosa, pero usted no está disponible para maximizar su potencial total. En esencia, poseemos la aptitud, pero carecemos de la actitud que activa este poder no descubierto. Hemos sido llenos del espíritu que está destinado para darnos poder para vivir y nos capacita para lo que fuimos creados. Como veremos la otra semana, algunas personas han sido, instintivamente o intencionalmente, capaces de intervenir en sus habilidades de liderazgo, pero la mayoria de nosotros no lo hemos sido  

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