NOTICIAS INESPERADAS
Jesús comienza esta mañana escuchando acerca de la muerte de Juan el Bautista; su primo, su precursor, su colaborador, su amigo (Mateo 14:1-13), El hombre que comprendía a Jesus mas que nadie esta muerto.
Imagínate perder a la persona que te conoce mejor que nadie y entenderás lo que Jesús esta sintiendo. Reflexiona en el horror de que se te diga que tu amigo mas querido acaba de ser asesinado y podrás identificarte con el dolor de Jesús. C
onsidera tu reacción si descubrieras que tu mejor amigo acaba de ser decapitado por un monarca complaciente e incestuoso, y veras como comienza el día para Cristo. Su mundo esta comenzando a ponerse de cabeza.
Sin embargo, los emisarios trajeron más que noticias dolorosas; trajeron una advertencia: El mismo Herodes que tomo la cabeza de Juan esta interesado en la tuya. Lee como Lucas presenta la locura del monarca (Lucas 9:9). Algo me dice que Herodes quería algo más que una visita social.
Así que, con el asesinato de Juan y con su propia vida amenazada, Jesús elige alejarse por un tiempo. Pero antes de poder irse, llegan sus discípulos. El evangelio de Marcos dice que los apóstoles de juntaron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho, y lo que había enseñado (Marcos 6:30). Estaban eufóricos. Jesús los había comisionado para que proclamaran el evangelio y lo ratificaran con milagros. (Marcos 6:12-13)
DEMANDAS INESPERADAS
Mira quienes siguen a los discípulos para ubicar a Jesús. Unos cinco mil hombres mas mujeres
y niños (Mateo 14:21) Ríos de gente bajan como un torrente por las colinas y poblados. Algunos eruditos estiman que la multitud llegaba a unas veinticinco mil personas. Se aglomeran alrededor de Jesús, cada uno con un deseo: conocer al hombre que le había dado poder a los discípulos.
Lo que había sido una mañana tranquila ahora bullía en actividad. (Marcos 6:31)
Yo he tenido gente demandando mi atención. Se lo que es tener una media docena de chicos queriendo diferentes cosas al mismo tiempo. Se lo que se siente al recibir una llamada telefónica con otras dos personas esperando impacientes en otras líneas. Y aun se lo que es ser rodeado por una docena de personas, cada una pidiendo algo diferente.
¿Pero veinticinco mil? Eso es más que la cantidad de habitantes que tienen muchas ciudades. ¿Qué los discípulos no pudieran comer? ¡Me sorprende que pudieran respirar!
¿Cuál es tu reacción normal en medio de ambientes estresantes de demandas inesperadas?
Pánico – Me pongo tenso y también perturbo a los que están a mí alrededor
Parálisis – Quedo tan paralizado que no puedo tomar ninguna decisión.
Huida- Me siento tan abrumado que solo quiero huir
Paz – Miro a Jesús y veo como hace que todo me salga bien




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