19 Entonces Josué les dijo:  —Ustedes son incapaces de servir al Señor, porque él es Dios santo y Dios celoso. No les tolerará sus rebeliones y pecados. 20 Si ustedes lo abandonan y sirven a dioses ajenos, él se les echará encima y les traerá desastre; los destruirá completamente, a pesar de haber sido bueno con ustedes. 
21 Pero el pueblo insistió: —¡Eso no pasará jamás! Nosotros sólo serviremos al Señor. (Josué 24:19 – 21)

¿Te apoyas en lo mas mínimo en cualquier cosa que no sea Dios? ¿Queda dentro dbuscare ti un resto de confianza en cualquier cualidad natural, o en cualquier conjunto particular de circunstancias? ¿Estas apoyándote a ti mismo de algún modo tocante a esta nueva propuesta o plan que Dios ha puesto delante de ti? ¿Te examinarás a ti mismo haciéndote estas escrutadoras preguntas? Tienes razón cuando afirmas: No puedo vivir una vida santa, pero esto no impide que puedas dejar que Cristo te santifique. Puedes ponerte en la posición apropiada en la que el poder infinito de Dios fluya a través de ti ¿Es tu relación con Dios suficiente en ti como para esperar que El obre maravillas en tu vida?

“¡Eso no pasará jamás! Nosotros sólo serviremos al Señor”. (Josué 24:21). Esta no fue una acción impulsiva, sino una consagración deliberada. Nosotros tenemos la tendencia a decir: “pero Dios nunca me habría llamado a mí a esto. Soy demasiado indigno,  no puede referirse a mí”. Si que se refiere a ti, y cuando mas débil e42-16909242 incapaz seas, tanto mejor. La persona que sigue confiándose y apoyándose en si mismo es improbable que jamás se aproxime a decir: Serviré al Señor.

Decimos: Oh, si tan solo pudiese yo creer de verdad! La cuestión es ¿Estoy dispuesto a creer? No es sorprendente que Jesucristo pusiese tanto énfasis sobre el pecado de la incredulidad. “No hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos”. (Mateo 13:58) Si verdaderamente creyésemos que Dios significa lo que dice, imaginemos por un instante lo que seriamos!

¿Me atrevo realmente a dejar que Dios sea para mi todo lo que dice Él va a ser?

Deja una Respuesta